ASOCIACIÓN CULTURAL "DISPARATE MAGDALENA"

Inserción de programas artísticos en las escuelas de Colombia

Disparate Magdalena es un proyecto que surgió de una experiencia anterior denominada "Triángulo por la vida" (en 1999), desarrollada por Payasos Sin Fronteras. Consistía en un circo itinerante que recorrió zonas colombianas en conflicto: Urabá, Cesar y Cauca. Esta expedición consistía en llevar espectáculos a los lugares mÁs remotos, donde los niños no tienen otra posibilidad más que la guerra y la violencia. Se intentaba mostrarles otras formas de expresión, empezar a romper el circulo vicioso del odio.

Al finalizar el proyecto concluimos que los espectáculos esporádicos no eran suficiente, los niños seguían ansiosos de aprender. Debíamos buscar La manera de permanecer en los lugares. Se optó entonces en el año 2000, por constituir con su nombre una nueva organización cultural internacional, la actual ASOCIACIÓN CULTURAL DISPARATE MAGDALENA, a través de la cual se pudiera canalizar el trabajo de artistas, científicos, pedagogos independientes y organizaciones cooperantes de Europa dispuestos a prestar su apoyo a Colombia.

Frente a la cultura de la guerra, fomentamos una cultura artística para los niños de las zonas en conflicto de alrededor del río Magdalena.
Primera Expedición -Septiembre 2001- Quebrada Valencia (Sierra Nevada de Santa Marta)

El primer encuentro giró alrededor del taller múltiple de malabarismo, equilibrismo, acrobacia, danza, manejo de zancos y teatro, desarrollado para los niños de la Escuela Nueva Quebrada Valencia, entre los días 9 al 21 de septiembre del 2001, por los maestros Antonio Benítez, Iván Alonso, Catalina del Castillo, y Oriet Mercado, con la asistencia videográfica de Liliana Figueroa y la coordinación de Eduardo Chavarro.

Sus resultados fueron ampliamente satisfactorios: luego de la instrucción dada, se realizó el último día una muestra abierta a la comunidad de los avances técnicos alcanzados por los niños en estas disciplinas. Se alcanzó el objetivo de aclimatar en la conciencia de los niños, padres, maestros y comunidad en general, la necesidad del espíritu lúdico que propicia la educación de la sensibilidad. Un espíritu creativo y estimulante de una cultura de paz, que pudiera servir de base, a la constitución de un proyecto de mayor envergadura sobre el imaginario, que potencie la opción de vida y contrarreste la cultura de la violencia: una posible Escuela de Formación Artística para los niños y los adolescentes de la región. Aparte de las clases, se realizaron charlas informativas, 4 presentaciones del espectáculo del Circo de la Pena de España -Antonío e Iván-: una en Quebrada Valencia, dos en Buritaca y una en Taganga.


Segunda Expedición - Noviembre 2001

Quebrada Valencia, Buritaca, Las Arepas, Los Linderos, Paz del Caribe, La Llanta, Don Diego, Perico Aguado, Palomino (Sierra Nevada de Santa Marta)

Hemos de reconocer que no fue fácil penetrar en esta zona. A pesar de las buenas intenciones por nuestra parte y la receptividad de la gente, sobretodo de los niños, de las diferentes comunidades, tuvimos varios contratiempos, que sólo por mencionar algunos, iban desde la escasez de dinero en algunos momentos, hasta la inconstancia y natural irregularidad con que las gentes de esta parte de Colombia se toman cada cosa; o el invierno que se llevó por delante el puente que comunicaba las veredas Marquetalia, los Achiotes y la Cascada, dejando a sus pequeños al margen de las actividades; o las constantes averías del vehículo que diariamente transportaba los niños... en fin, afortunadamente la voluntad de seguir adelante no nos dejó desfallecer.

Los siete maestros de España y Colombia que participaron de esta expedición, lo hicieron en los siguientes frentes de trabajo: reuniones y jornadas informativas con los maestros y padres; sesiones de evaluación de candidatos a participar en los talleres; talleres de malabarismo, equilibrismo -zancos, rulo, monociclo-, acrobacia, danza, teatro, música -percusión y guitarra-, y vídeo para los niños; presentaciones artísticas para la comunidad en general; para facilitar la comodidad de los propios cooperantes y una cierta autonomía al proyecto, labores paralelas como la construcción y dotación en medio de la selva de un rancho de 56 m2 en donde se alojaron durante las últimas semanas de trabajo, los cuatro cooperantes llegados de fuera, y en donde, asimismo, se establece desde ahora una sede local a las operaciones de la Asociación; estudio de campo de la región, con entrevistas y una encuesta, para establecer las necesidades culturales y la factibilidad de una escuela de formación artística para niños y jóvenes; envío de informes y comunicaciones periódicas para mantener a los interesados, en Colombia y Europa, al tanto de las evoluciones del trabajo.

El trabajo que queda por desarrollar es inmenso, pero también es inmenso el número de los apoyos humanos que hemos recibido. Sin pecar de presumidos, creemos que hemos alcanzado tocar el alma de mucha gente en la región. Esta fase, ya sabemos, tenía un carácter más informativo que formativo. Nos interesaba ante todo que la región se enterase de la existencia de una serie de actividades artísticas que brindan un beneficio enorme al desarrollo personal de los niños y, de paso, al de sus familias y comunidades.


Tercera Expedición - Proyecto 2004-

La ASOCIACIÓN CULTURAL DISPARATE MAGDALENA propone para el año 2004 la realización de actividades paralelas en Colombia y España, para seguir avanzando en la consolidación del Proyecto de Constitución de la Escuela Piloto de Formación Artística para la Paz en Quebrada Valencia, primera de una Red Nacional de Escuelas de este tipo en Colombia, propósito en el que se encuentra comprometida desde su fundación*. En la zona de la vertiente norte de la Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia, 8 talleres de formación artística para cien niños y jóvenes de la zona durante 90 días, los cuales estarán antecedidos por una serie de 10 presentaciones promocionales por parte de los artistas cooperantes, una en cada población beneficiaria. Al final del proceso de formación se desarrollará un programa de presentaciones del Grupo Avanzado de niños y jóvenes, y de los talleristas y artistas invitados en las 10 poblaciones beneficiarias, que finalizará con la llegada de España de dos artistas de PAYASOS SIN FRONTERAS, Psf, que harán una gira por las tres principales ciudades del Caribe colombiano (Santa Marta, Barranquilla y Cartagena), en la cual se dará a conocer, regional, nacional e internacionalmente, las tareas y los logros del trabajo de cooperación que Disparate Magdalena viene realizando desde el 2001 en esa zona, en asocio con Psf. Culminará este Proyecto con la ejecución, en España, de varias jornadas de difusión del Proyecto, en las que se divulgará la problemática colombiana actual, principalmente en lo que atañe a la infancia y la educación. Dichas jornadas, que contarán con la presencia del Coordinador en Colombia, constarán de charlas, encuentros, ruedas de prensa, conciertos y proyecciones de material audiovisual obtenido a lo largo de tres años de trabajo con los niños, padres y maestros de las escuelas de la zona de la Troncal del Caribe, entre otras actividades.


Escuelas de formación artísticas para la paz

Basamos nuestro Proyecto en los niños, en el futuro, en la esperanza. Con él queremos llamar la atención del mundo acerca de las condiciones que enfrentan los niños campesinos de Colombia a raíz del conflicto armado que se libra en el país, al tiempo que proponer una alternativa de solidaridad efectiva que apunte al corazón del problema. Es decir, promover una cultura de la paz, a través de la creación de escuelas de componente artístico, con profesores voluntarios llegados de Europa y Colombia principalmente, en ciertas zonas rurales del país y en algunos núcleos suburbanos de población migrante, afectados por el conflicto. Estas escuelas captarán y dinamizarán la importante oferta de solidaridad que actualmente muchos artistas cooperantes de Europa, reunidos o no en ONGs, están en capacidad de hacer práctica.

De hecho, varios de ellos, de las diferentes disciplinas del circo, las artes plásticas, el teatro, el cine, el vídeo, la danza, la música, etc., han participado ya expediciones del Proyecto, descubriendo en sus experiencias en Colombia una cultura autóctona con gran variedad de expresiones artísticas, que pierden su valor en un medio donde sobrevivir es el único afán. En este sentido el proyecto pretende interactuar con las escuelas, para recuperar las tradiciones artísticas de los pueblos, así como aportar los conocimientos de los voluntarios venidos de cualquier lugar del mundo, en un proceso mutuo donde cada quien aprende del otro.

El proyecto de creación de escuelas artísticas es un intento por equilibrar a las fuerzas de la destrucción que hoy socavan espiritual y materialmente a nuestra Colombia hermosa y siempre combativa. El objetivo principal será siempre que los niños que hoy en día están condenados irremediablemente a ingresar en la dinámica guerrera, sean ganados para la paz, multiplicando entre las nuevas generaciones la sensibilidad hacia las distintas artes.

Además de promover el rescate y fortalecimiento de sus propias tradiciones y formas culturales. Somos conscientes de que los alcances de esta tarea resultan en principio ínfimos delante de la gran problemática que enfrenta la infancia en nuestro país, pero aun así nos lanzamos con entusiasmo a desarrollar este proyecto y hoy día ya tenemos la primera Escuela Piloto de formación artística para niños y jóvenes en la cara norte de la Sierra Nevada de Santa Marta, con la esperanza de que pueda más adelante ser replicada en otras regiones.


Zona de intervención

La zona de Colombia donde el Disparate ha desarrollado su trabajo está ubicada en la Sierra Nevada de Santa Marta, un sistema montañoso, independiente del sistema andino, con 16.400 km2 de superficie, insólitamente situado a pique contra las aguas del mar Caribe, sobre las que alcanza la máxima altura que existe en territorio colombiano: 5.755 m. La Sierra es una Reserva Forestal bajo legislación especial y en ella existen dos Parques Naturales Nacionales. Es ésta una zona con gran presencia indígena, ya que la Sierra es el asiento ancestral de los grupos indígenas Kogui, Arzario, Sanká, Kankuama y Arwacos. Los Tayronas, quienes fueran el pueblo más numeroso y con las mayores obras de civilización en Tierra Firme hacia el año 1.500 d.c., desaparecido después de las guerras de resistencia al conquistador, sigue manteniendo vivo su aliento en la zona.

Estas culturas indígenas, bien o mal, sobreviven en varios resguardos a pesar de la intensa penetración en sus territorios de los colonos mestizos, los terratenientes, narcotraficantes y diversos grupos armados. No obstante, la mayoría de la población de la vertiente norte no es indígena, sino migrante a la fuerza, desplazada por la guerra, proveniente de distintos lugares culturalmente diversos del interior del país, que está aquí tratando de reencontrar seguridad, arraigo e identidad. Son gentes que han venido para quedarse, y que encuentran en esta tierra, de características semejantes a las suyas originarias, una posibilidad de afirmarse en el mundo después de huir de otras regiones de Colombia en donde el conflicto se hace agudo por temporadas. Es ésta una guerra que salta de región en región. Estos "cachacos", que es como se llama en la región a las gentes del interior del país, junto con la población local, los costeños, están reunidos indistintamente en 53 núcleos poblacionales.

Hay que mencionar además a otros muchos colonos labriegos, inaccesibles en muchos sentidos, que han buscado las partes altas de la Sierra para hacerse raspachines, es decir dedicarse al cultivo y deshoje de árboles de coca, al servicio de narcotraficantes cuyo poder, a través de cuerpos armados de autodefensa, no resulta invisible al viajero: Su ejercicio de autoridad es evidente. La situación de la mayoría de los pobladores, a pesar de no ser de extrema pobreza debido a la prodigalidad de la tierra, es frágil e inestable; las acciones de guerra en la Sierra son profusas. Es fácil adivinar en las actitudes de la gente, la incertidumbre a cerca de su futuro, el temor a lo nuevo, el recelo ante lo foráneo, la dificultad para comunicarse, signos, en fin, de una cotidianidad vivida con relativa angustia.

La vereda Quebrada Valencia, ha sido el centro de operaciones del proyecto, está asentada en el corazón mismo de la región. Depende del corregimiento de Guachaca, perteneciente al Distrito Turístico, Cultural e Histórico de Santa Marta, capital del Departamento del Magdalena, tiene una población aproximada de 6.000 personas, unas 180 familias, más o menos dispersas en un territorio que asciende desde el litoral marino hasta la alta montaña. En Quebrada Valencia, cuyo índice de analfabetismo era del 50% en 1987, funciona una escuela de educación básica primaria, la Escuela Nueva Quebrada Valencia, con 83 alumnos, 64 de los cuales estudian la primaria, y los 19 restantes están en nivel preescolar. Tres mujeres y un hombre son los maestros encargados de impartir la enseñanza, para lo cual deben recorrer diariamente 50 kilómetros desde la ciudad de Santa Marta y están coordinados por la Jefe del Núcleo 13 de la Secretaría de Educación Departamental, a cuyo cargo están además las otras 40 instituciones educativas públicas de la región.



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